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martes, 6 de noviembre de 2018

Lydia Litvyak, la "Rosa Blanca de Stalingrado"

Lydia Litvyak, la "Rosa Blanca de Stalingrado"


Lydia Vladimirovna Litvyak, (Лидия Владимировна Литвяк)

18 de agosto de 1921 –1 de agosto de 1943.



También conocida como Lydia Litvak o Lili Litvak, mujer piloto de caza en la Fuerza aérea soviética durante la segunda Guerra mundial. Con 12 victorias, ella es una de las dos únicas mujeres proclamadas como ases de combate, junto a Katya Budanova.
Nacida en Moscú, habil aviadora desde su juventud. A los 14 años, entró en un aeroclub y a los 15 pilotó un avión por primera vez. Al final de los 30 ella recibió su licencia de instructora de vuelo.

Tras el ataque alemán a la Unión Soviética en junio 1941, trató de unirse voluntariamente a una unidad militar de aviación, pero se le rechazó por falta de experiencia. Después que exagerar deliberadamente su tiempo de vuelo preguerra al mínimo de 100 horas, logró unirse al Regimiento 586 IAP femenino de Marina Raskova.
Realizó sus primeros vuelos de combate en el verano de 1942 sobre Saratov. En septiembre, fue asignada, junto con otras mujeres, al IAP 437, que luchó sobre Stalingrado. Ella pilotó un Yak-1 y el 13 de septiembre de 1942 derribó sus primer aviones, un bombardero Junkers Ju 88, y un caza.
Hacia el final de 1942 fue trasladada al 9 GIAP, y en enero 1943 al IAP 296, reagrupado luego en el Regimiento 73 de Combate. El 23 de febrero, se le concedió la Orden de la Estrella Roja.


Dos veces fue forzada a aterrizar debido a daños en combate y dos veces herida (el 22 de marzo y el 16 de julio de 1943). Al principio de 1943 se le ascendió a Teniente segundo. En febrero 1943 se casó con el as de combate Aleksey Solomatin, del GIAP 73, quien murió en junio 1943. Lydia llegó a ser una famosa heroína de la prensa, pero también se desgastó mental y físicamente.


El 1 de agosto de 1943, el Yak 1b de Lydia era derribado durante combate y a ella se le declaró desaparecida. Tenía 22 años en aquel momento. Las autoridades sospecharon que pudiera haber sido capturada, por lo que decidieron no concederle el título de Héroe de la Unión Soviética. Sólo en 1979 se determinó que su avión había sido derribado cerca de la población de Dmitrovka, aldea del distrito de Shakhterski y que murió al estrellarse. Habría sido enterrada anónimamente en una fosa común. Después de comprobaciones adicionales, el 6 de mayo de 1990, el Presidente de U.R.S.S. Mikhail Gorbachev le concedió el título de "Héroe de la Unión Soviética" y la ascendió a teniente.


Hay dudas en torno al número de victorias de Litvyak, con ningún registro oficial. El dato más a menudo citado es el de 11 derribos individuales y 3 en escuadrón.
Se le concedieron la Orden de la Bandera Roja, la Orden de la Estrella Roja, y la Orden de la Guerra Patriótica dos veces.
Se la conoció también como que la “Rosa Blanca de Stalingrado”.

lunes, 28 de mayo de 2018

El Comodoro Gustav Rödel

✠El Comodoro Gustav Rödel✠




Gustav Rödel nació el 24 de octubre de 1915 en Merseburg en Sachsen. Se unió a la Luftwaffe con el rango de Porta Estandarte en 1936 y se sometió a entrenamiento de piloto de combate. Rödel participó en la Guerra Civil Española con la Legión Cóndor sirviendo con la división J 88. Fue galardonado con la Curz Española de bronce con Espadas por sus logros. 

El 15 de julio de 1939, Rödel se unió a grupo JG 21. Con el grado de teniente Rödel fue asignado al grupo 2./JG 21. Participó en la invasión de Polonia obteniendo su primera victoria, un caza polaco P.24 derribado cerca de Warschau, el 1 de septiembre. Sin embargo, el 7 de septiembre, fue forzado a bajar durante una misión de ametrallamiento terrestre. No está claro si esto fue como resultado de un incendio en tierra o una falla mecánica. Afortunadamente, pudo devolver su máquina casi hasta y logró evitar la detección y regresó a su unidad al día siguiente. 

Rödel se transfirió al Grupo de JG 27 el 24 de noviembre de 1939. Participó en la campaña francesa ganando otras tres victorias. En julio de 1940, Rödel fue transferido a grupo 4./JG 27. El 7 de septiembre, Rödel fue nombrado Comandante de Escuadra del grupo 4./JG 27. A finales de septiembre, había registrado 14 victorias, la mayoría de ellas cayendo en las batallas aéreas. sobre Inglaterra. II./JG 27 participó en la invasión de los Balcanes. Rödel registró seis victorias en las batallas aéreas sobre Grecia, incluidos tres combatientes griegos derribados el 15 de abril de 1941 y tres cazas de Hurricane de la RAF derribados el 20 de abril. 

El Teniente Rödel recibió el Cruz de Caballero el 22 de junio por sus 20 victorias. Tras la conclusión exitosa de la campaña de los Balcanes, Rödel y el grupo 4./JG 27 participaron en la invasión de Rusia. Rödel reclamó un bombardero bimotor ruso SB-3 derribado el 25 de junio de 1941 para su 21ª victoria. 



Poco después, 4./JG 27 fueron transferidos a África del Norte. Aquí, Rödel reclamó su victoria número 30 el 4 de diciembre de 1941, cuando derribó a un piloto sudafricano de un avión P-40 cerca de Bir el Gobi. El 20 de mayo de 1942, Rödel fue nombrado Comandante de Grupo del 2./JG 27. Anotó su victoria número 40 el 23 de mayo, cuando derribó a otro caza P-40 cerca de Ras el Tin. El 21 de julio, afirmó que cuatro hurricanes habían sido derribados para registrar subir de 48 a 51 victorias. 
Fueron confirmados 3 derribos de aviones P-39  en el área de El Alamein el 9 de octubre (58-60). Sin embargo, había identificado mal a sus víctimas, que eran, con toda probabilidad, los cazas RAF P-40. 



En octubre de 1942, Rödel obtuvo 15 victorias, incluidos tres cazas RAF P-40 derribados el 24 de octubre (64-66) y tres combatientes derribados el 27 de octubre (67-69). El 1 de noviembre obtuvo su victoria número 73, la última en el norte de África. Rödel fue nombrado Comodoro del grupo JG 27 el 22 de abril de 1943. Vio el combate sobre Sicilia y Grecia en mayo. El 22 de mayo, derribó tres aviones enemigos (76-78). Al comandante Rödel se le otorgó el La Cruz de Hierro con Hojas de Encina (Nr. 255) el 20 de junio de 1943. Grabó su victoria número 80 el 4 de octubre y su 83 ° el 10 de octubre. 
Reubicado en Alemania y en funciones de Defensa del Reich, Rödel elevó su total de victorias a 93, incluidos muchos bombarderos de cuatro motores de la USAAF. En junio de 1944, lideró al grupo JG 27 sobre el frente de Invasión. El 29 de junio, fueron confirmados tres derribos cazas USA-P P-47 (95-97) por su parte. 



El 5 de julio, aseguró su victoria número 98 y última, un caza bimotor P-38 de la USAAF derribado cerca de Angleure. En diciembre de 1944, Rödel participó en la planificación de la Operación Bodenplatte (Baldosa). Desde el comienzo de enero de 1945, formó parte del personal del grupo  2. Jagddivision, convirtiéndose en Comandante el 1 de febrero, cargo que ocupó hasta el final de la guerra. Después de la guerra, Rödel se unió al Bundesluftwaffe, retirándose con el rango de Generalmajor. Murió el 6 de febrero de 1995, a los 80 años.

Gustav Rödel fue acreditado con 98 victorias en 980 misiones. Él registró una victoria sobre el frente oriental. De sus 97 victorias registradas en el frente occidental, 12 fueron bombarderos de cuatro motores. 

sábado, 12 de abril de 2014

Hans-Joachim Marseille : La Estrella de África

Hans-Joachim Marseille : La Estrella de África


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Hans-Joachim Marseille


 Hans-Joachim Marseille, nació en Berlín-Charlottenburg, Alemania, el 13 de diciembre de 1919, en el seno de una familia de militares de ascendencia franco-hugonota. Su padre fue un oficial del ejército que alcanzó el grado de general y luchó en Stalingrado. Los padres de Joachim vivieron legalmente separados, hecho que sin duda debe haber influido en su carácter. El joven Marseille se caracterizó por su indiferencia ante los ideales castrenses, siendo siempre informal y desenfadado ante la disciplina y el protocolo militar.


Al finalizar la Batalla de Inglaterra, su hoja de servicios era un acumulado de faltas y sanciones disciplinarias. Joachim, era bien parecido, bohemio y mujeriego y usaba el cabello más largo que lo que indicaba el reglamento. Muchas veces faltó al llamado de asistencia debido a estar trasnochado, pero en cierto modo, el Comandante Steinhoff toleraba esas faltas porque consideraba que detrás de ese indisciplinado piloto había un as en potencia y no se equivocó.


A medida que pasaban los meses, Marseille iba adquiriendo y puliendo las cualidades de as de la aviación, que sólo unos escogidos pueden alcanzar. Sin embargo, Marseille logró lo que ningún otro piloto sería capaz de hacer, derribar múltiples enemigos en tiempo récord.

La habilidad de Joachim no tiene paralelo en la historia humana. La simbiosis hombre-máquina convertían a su avión en un sólo ente que parecía que tuviera vida, o tal vez, era Marseille quien se convertía en una parte indivisible de su máquina. El binomio hombre-máquina se movía con una gracia y precisión que impedía que el contrario pudiera evadirlo y menos enfrentarlo. Su velocidad y movimientos, unas veces con aceleraciones de 3 o 4 veces la gravedad, súbitamente eran reducidos a los limites de sustentación del avión, utilizando alerones para mantener la nave en la posición precisa, para con un ligero movimiento del bastón de mando y acelerador, enfilar la nariz del avión al punto exacto que el elegía. En el preciso momento en que la cabina del enemigo aparecía por décimas de segundo en la mira de sus armas, Marseille simplemente daba unos toques cortos y precisos que enviaban las ráfagas mortíferas que no perdonaban la vida del enemigo.

Marseille dominaba su aparato como ningún piloto lo ha hecho jamás. En esos tiempos, los pilotos británicos adoptaban la formación en círculo para tener mayor protección, pero Marseille gracias a su vista privilegiada, era capaz de iniciar el ataque antes que nadie se percatara, ni si quiera sus propios compañeros, y enfilaba el avión por detrás y debajo del círculo. Derribaba al último avión del círculo, se metía en él, reducía la velocidad hasta el límite, giraba el avión y derribaba, uno tras otro, hasta que los ingleses rompían el círculo. Para entonces Marseille ya metía en picada a su me-109, antes que los enemigos se dieran cuenta de lo que había pasado.

De acuerdo a las estadísticas -los alemanes eran prolijos en recopilar datos estadísticos- Marseille era capaz de derribar un Hurricane o un P-40 con apenas 15 balas de promedio. Reiner Poettgen, su compañero de vuelo, recuerda cuan difícil era poder cubrir las espaldas de Marseille, porque arremetía contra el enemigo cuando nadie se había siquiera percatado de su presencia. La función de Poettgen de anotar las victorias en relación a la posición en un mapa era todo un reto, porque el ritmo que imponía Marseille era agobiante, sin contar que una aceleración vertiginosa casi siempre terminaba a mínima velocidad, pareciendo que el avión de Marseille se descolgaría del cielo. Eso no ocurría, pues luego de apuntar y disparar letalmente, la máquina de Marseille entraba en una picada espeluznante, recuperando la sustentación.


 
Durante las últimas semanas, Marseille comenzó a mostrar síntomas de agotamiento, estrés extremo, debido a las agotadoras misiones que lo obligaban a volar dos y tres veces diarias. Muy lejos estaba la Batalla de Inglaterra, cuando los pilotos alemanes tenían suficiente descanso entre misiones. Como le sucedía a todos los pilotos, terminaba las misiones temblando, pero cada vez necesitaba más tiempo para recobrarse. Perdió peso y su cara comenzaba a reflejar el cansancio



El 01 de setiembre de 1942 durante la batalla de Alam El Halfa, Marseille recibió la mala noticia de la muerte de su padre, general de infantería que estaba destacado en Stalingrado. Ese mismo día, Hans-Joachim derribaba diecisiete aviones enemigos en tres misiones. La primera se inició a las 7:30AM, cuando el frío de la noche comenzaba a ceder ante la presencia del sol abrasador.

Esa primera misión del día era de escolta para una escuadrilla de Stukas que debía realizar una misión de bombardeo al sur de Imayid. A las 7:50 la escuadrilla de Marseille hacía el rendez-vous con los Stukas. Cerca del blanco, Marseille ordenó subir a tres mil quinientos metros para hacer la cobertura.

Súbitamente Marseille comunicó por el radio que estaba atacando. Unos segundos después su compañero veía a Marseille detrás de un caza enemigo. Un disparo corto y el avión inglés hizo un movimiento extraño enfilando el morro a tierra. Poettgen apuntó la hora, 8:20AM y anotó la posición en el mapa.

Apenas terminaba Poettgen de hacer las anotaciones cuando vio a Marseille que giraba a la izquierda y atacaba a otro P-40. Eran las 8:40 y a dos kilómetros al este, caía otro avión británico. Mientras tanto, los Stukas habían completado su misión y daban media vuelta, pero los cazas P-40 restantes se lanzaban contra ellos. Marseille no dudo un segundo; giró a toda velocidad y se anotaba el tercer derribo con precisión inusitada. En esos momentos y cuando iniciaban la cobertura de retorno a la base, apareció una escuadrilla de Spitfires.

Marseille y su compañero corrían peligro al enfrentarse a los seis Spitfires, pero el joven piloto sabía muy bien lo que debía hacer. Hizo un giro hacia arriba y atrás y se dirigió como una flecha contra el líder inglés. El Spitfire disparaba sin tregua y Marseille viró súbitamente hasta quedar al frente del resto de la escuadrilla inglesa, que pasó rugiendo a su lado. Medio giro en 180 grados y estaba a menos de 100 metros del último Spitfire. Dos ráfagas cortas y el avión inglés, echando humo, comenzó una picada sin retorno. Eran las 8:49AM.

A las 9:14AM la escuadrilla de Marseille tocaba tierra. Revisión y recarga de armas y combustible. Marseille había disparado sólo 20 proyectiles de cañón y 60 balas de ametralladora. No había sorpresa, era el promedio de Marseille.

A las 10:20AM nuevamente la escuadrilla estaba en el aire para escoltar a los Stukas. No pasó mucho tiempo cuando la vista privilegiada de Marseille avistó dos formaciones de unos 18 bombarderos enemigos escoltados por dos escuadrillas de caza con 25 aparatos cada una. La superioridad inglesa era evidente en esos momentos en África.

Una de las escuadrillas de escolta se lanzó contra los Stukas. Marseille y sus compañeros les cortaron el camino. Los ingleses inmediatamente tomaron la formación en círculo. Marseille se metió en el círculo a toda máquina, reduciendo de improviso la velocidad y dando un giro a la izquierda disparó contra el primer caza que se encontró al frente. Treinta segundos después caía el segundo. Los ingleses rompieron el círculo y se emparejaron para escapar hacia el noroeste. Marseille ya estaba detrás del último avión. Dos ráfagas cortas desde abajo y caía otro británico.

Los ingleses se agruparon y Marseille los siguió rumbo al Mediterráneo. Dos minutos después a las 11:01, el quinto P-40 estallaba en el aire ante el fuego del joven berlinés. El sexto caza fue derribado a las 11:02AM. La restante escuadrilla inglesa volaba en formación cerrada y no vieron a los cazas alemanes acercándose por detrás. Marseille se lanzó directo hacia ellos y atrapó al último con certeros disparos. El P-40 se encabritó y estalló.

Marseille ordenó regresar cuando vio un P-40 que escapaba dejando una estela de humo blanco. El berlinés no lo pensó dos veces y se lanzó como un halcón sobre su presa. Un par de ráfagas bastaron para desintegrar al P-40, desde 80 metros de distancia. El saldo era impresionante, hasta para los compañeros de Marseille. Habían sido abatidos ocho aviones a las 10:55; 10:56, 10:58, 10:59, 11:01, 11:02, 11:03 y 11:05.

El día no había terminado. Pero, después de un breve descanso, no pudo liderar la escuadrilla en la siguiente misión por un neumático en malas condiciones. Debió esperar hasta las 17:00 horas para volver a despegar escoltando a una escuadrilla de Ju-88.

Quince Curtis P-40 se lanzaron contra los bombarderos, cuando Marseille ya estaba en curso de colisión con los cazas británicos. Nuevamente se formaron en círculo y una vez más Marseille se metía entre ellos rompiendo la formación. La acción duró sólo seis minutos y en ese lapso Marseille derribó cinco aviones ingleses.

Los primeros cuatro cayeron a intervalos de un minuto entre las 17:45 y las 17:50 y el quinto a las 17:53. La proeza de haber derribado diecisiete aviones en una sola jornada, se cumplía el mismo día en que fue informado de la muerte de su padre.

Durante las cuatro semanas siguientes, el capitán Marseille derribó cuarenta y cuatro aviones más. Se había ganado los Diamantes para su Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas, pero nunca los recibió.

El 30 de Setiembre durante otra salida rutinaria, no encontraron ninguna escuadrilla enemiga. De regreso, alas 11:35 sus compañeros observaron humo en el me-109 del líder. Luego de salir del territorio enemigo Marseille abrió la cabina e invirtió el avión para lanzarse, cosa que hizo enceguecido por el humo. Demoró demasiado para lanzarse, cuando el avión picaba a 600 Kms por hora. Su cuerpo golpeó contra la cola del avión y se precipitó a tierra sin que se abriera el paracaídas.

El cuerpo de Marseille fue hallado a siete kilómetros al sur de Sidi Abdel Raman. La Estrella de África se había apagado dos meses antes de cumplir 23 años. Sin embargo el espíritu de Marseille nunca murió, ya era una leyenda que perduraría en la historia.

Logró 158 derribos confirmados oficialmente, la mayoría contra la Desert Air Force de la RAF en el norte de África, volando siempre en un Messerschmitt Bf 109, siendo el piloto que derribó más aviones de los aliados occidentales.



 Hans-Joachim Marseille junto a un avión Hurricane MkIIC derribado por él en 1942